
La verdadera Virginidad
(Continúa) 
¿Qué es la virginidad?
En una conferencia que tuvimos sobre sexualidad en el año 2000, hubo muchas preguntas relacionados a la virginidad, algunas de ellas decían:
- ¿Qué pasa si perdí mi virginidad por una violación, ningún hombre me podrá aceptar?
- ¿Qué pasaría si en la noche de bodas no se cumple el derramamiento de sangre en la mujer, el hombre debería rechazarla?
- ¿Qué pasa cuando una pareja se casa no siendo vírgenes? ?Serán bendecidos por Dios?
- ¿Qué pasa si es que yo ya le he entregado mi virginidad a mi pareja siendo “cristiana”? ?Debo terminar con él? Pues sé que mi relación no honra a Dios. Ahora tenemos problemas.
- ¿Qué pasa si una hermana ya tuvo contacto sexual con un varón; ya nunca alcanza a ser pura y toda la vida tiene que vivir mal?
- Entre muchas otras.
Preguntas como estas muestran la falta de información clara y concisa con respecto a la sexualidad. La mayoría de estas preguntas están acompañadas de sentimientos de culpa y frustración generados por un falso concepto acerca de la virginidad.
El Diccionario de La Real Academia lo define como “Un estado de la persona virgen, o de la persona que no ha mantenido relaciones sexuales”. Pues la verdad es que no dice mucho ¿verdad?. Otra definición dentro del mismo dice así: “Persona que, conservando su castidad, la ha consagrado a una divinidad”. Esta sí nos trata de decir algo más… Inclusive podemos deducir que la virginidad no es sólo cuestión de mujeres, sino también de hombres; de personas que han decidido conservar su castidad.
Sin embargo, la castidad también se mal entiende como una renuncia total al placer sexual, pues eso también dice el diccionario; y Dios no pide que renunciemos al placer sexual; Proverbios 5.18-19 dice: “¡Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud… que sus caricias te satisfagan en todo tiempo y recréate siempre en su amor!”. Pero lo que sí pide es que sea bajo las murallas protectoras del matrimonio.
Por otro lado, algunos profesionales de la salud como psicólogos o médicos en el mayor de los casos han relacionado la virginidad con mantener el himen de la mujer intacto. De allí que una persona que no ha mantenido relaciones sexuales genitales (pene – vagina), es virgen.
Sin embargo, hay personas que manteniendo relaciones sexuales, mantienen el himen intacto, pues existe un tipo de himen llamado: “himen complaciente” que es elástico y no se rompe fácilmente. También se han visto casos en que jóvenes o más aún adolescentes experimentan la ruptura de su himen sólo por un golpe o una caída y crecen con sentimientos de tristeza porque, no habiendo tenido relaciones sexuales, ya no son vírgenes.
Estos conceptos falsos y confusos, ha mantenido a muchas personas cargadas con sentimientos de culpa y frustración por haber “perdido su virginidad”, ya sea por un golpe, una violación o una relación sexual fuera del compromiso del matrimonio, cosas que debemos aprender a superar y sacarlos de nuestro corazón.
Atención: “Tener o mantener el himen intacto en la mujer no la hace virgen”.

Ministerioe Jovenes y Adolecentes
Directora Local de Jovenes:
Nelly Veronica Quispe Quico
Jovenes :
Todos lo Derechos reservados a Jovenes Llenos de Poder
©2004- 2007 Iglesia de Dios de la Profecía.